Un termómetro para medir la situación actual y la evolución de los jóvenes en España

Indicador Sintético de la Juventud

Indicador Sintético de la Juventud

La juventud española se enfrenta hoy a un escenario especialmente complejo. Las nuevas generaciones deben desenvolverse en un contexto socioeconómico marcado por dificultades estructurales que condicionan tanto su desarrollo personal como su trayectoria profesional. Conscientes de esta realidad, la Fundación PwC y el Círculo de Empresarios hemos creado el Indicador Sintético de la Juventud, un índice que tiene como objetivo comparar la evolución de la situación de los jóvenes españoles desde 1995 y monitorizar su evolución durante los próximos años. 

El Indicador Sintético de la Juventud compara la situación social y económica de los jóvenes actuales con la de generaciones anteriores (tomando 1995 como año de referencia), a partir de cuatro dimensiones: demografía, mercado de trabajo, educación y vivienda. Para ello, incluye 39 variables distintas de cada ámbito y las ordena de forma que permitan ofrecer una visión conjunta de la situación juvenil, sin perder la posibilidad de analizar cada dimensión por separado.



Icono demografía Demografía
Este ámbito aborda la evolución entre las variables socioeconómicas afectadas por el envejecimiento poblacional y que condicionan el futuro de las generaciones jóvenes, como la carga de las pensiones o la tasa de dependencia.
Icono mercado de trabajo Mercado de trabajo
Este ámbito captura las oportunidades laborales de las generaciones jóvenes con las anteriores, por ejemplo, si se enfrenta a mayores tasas de desempleo, precariedad o menores salarios.
Icono centro demografía Icono centro educación Icono centro trabajo Icono centro vivienda
Icono central
Educación Icono educación
Este ámbito mide la evolución de los resultados que las generaciones jóvenes obtienen del sistema educativo y las generaciones anteriores, en aspectos como abandono escolar, empleabilidad, etc.
Vivienda Icono vivienda
Este último ámbito cuantifica las diferencias en condiciones de acceso a la vivienda de las generaciones jóvenes y las generaciones anteriores, atendiendo variables de esfuerzo económico y emancipación.

Los jóvenes empeoran su situación social y económica

El Indicador Sintético de la Juventud indica que la situación de los jóvenes españoles ha empeorado +17 puntos en 2024 respecto al año 1995, lo que pone de manifiesto que los jóvenes se encuentran en un momento social y económica peor que hace treinta años. (Como apunte metodológico para leer el indicador, un valor positivo significa un empeoramiento y un valor negativo una mejoría) .

‘’Los jóvenes en 2024 están peor que en 1995. La crisis de 2008 abrió una brecha que no se ha cerrado’’

Durante finales del siglo XX y principios del XXI, los jóvenes mejoraban progresivamente, situándose mejor que sus homólogos de 1995...
... tras la crisis de 2008, los jóvenes empeoraron drásticamente, distanciándose de la situación de 1995, sin apenas mejoras en los siguientes años.
El ISJ toma como referencia el año 1995. Este valor constituye el punto de partida a partir del cual se mide la evolución de los jóvenes.
En la actualidad, los jóvenes apenas han mejorado en 11 años, siguen estando peor que en 1995
80 60 40 20 0 -20 0 -3 -2 -4 -6 -10 -11 -10 -8 -6 -4 -5 -6 -3 2 8 10 14 22 21 21 21 20 20 19 18 15 18 19 17 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020 2021 2022 2023 2024

Demografía, un lastre para los jóvenes

El Indicador Sintético de la Juventud en demografía alcanzó los +21 puntos en 2024, evidenciando una situación menos favorable que la observada en 1995 y, además, su nivel más alto de toda la serie. El gráfico muestra una evolución relativamente estable en los primeros años, una mejora durante la etapa expansiva anterior a la crisis y un deterioro sostenido a partir de 2008, que se intensifica tras la pandemia.

Detrás de este resultado se encuentra el empeoramiento de buena parte de las variables demográficas: disminuye el peso de la población joven, descienden la natalidad y la fertilidad, y aumenta el desequilibrio entre jóvenes y mayores. Aunque algunas variables evolucionan de forma más favorable, como la esperanza de vida o el gasto público en la familia, su efecto no compensa el deterioro del resto. En conjunto, esta dimensión pone de manifiesto que el envejecimiento de la población y la pérdida de peso relativo de la juventud se han consolidado como un factor estructural de deterioro.

En mercado de trabajo, el Indicador Sintético de la Juventud se sitúa en +10 puntos en 2024, de modo que la juventud presenta una situación menos favorable que la de 1995, aunque con un deterioro menor que en demografía o vivienda. El gráfico refleja con claridad cuatro etapas: una situación inicial estable, una mejora durante los años de expansión económica, un fuerte deterioro tras la crisis de 2008 y una recuperación posterior que no ha sido suficiente para volver a los niveles previos. Lo más relevante es que el problema ya no se concentra únicamente en el acceso al empleo, sino también en su calidad. De hecho, aunque algunas variables mejoran, como el paro, el desempleo del primer empleo o la renta media, el indicador sigue condicionado por el aumento del pluriempleo, la parcialidad y la temporalidad involuntaria. Por tanto, la brecha laboral juvenil continúa siendo uno de los principales frenos de la juventud española.

La educación es la única dimensión con un resultado favorable en el Indicador Sintético de la Juventud. En concreto alcanza -19 puntos en 2024, lo que significa que los jóvenes de hoy presentan una situación mejor que la de los jóvenes de 1995 en este ámbito. El gráfico muestra una mejora muy clara en los primeros años analizados, un breve deterioro en la etapa ligada a la burbuja inmobiliaria y una recuperación posterior que lleva a esta dimensión a su mejor valor al final del periodo.  

Esta evolución favorable se explica por avances en variables como la reducción del abandono escolar y de la tasa de ninis (jóvenes que ni estudian ni trabajan), así como por el mayor peso de la formación profesional y de los estudios superiores. Aun así, el gráfico por variables también muestra algunos elementos preocupantes como el aumento del pluriempleo entre jóvenes con educación terciaria, lo que apunta a una inserción laboral más frágil incluso entre los más formados.

La vivienda es la dimensión con el resultado más desfavorable de todo el Indicador Sintético de la Juventud, que alcanzó los +78 puntos en 2024, muy por encima del resto de las dimensiones y en su nivel máximo de la serie histórica. De esta forma se convierte en el verdadero elefante en la habitación de la juventud española. Tras una mejora inicial favorecida por una mayor oferta y un acceso más amplio al crédito, la situación se deteriora con intensidad durante la burbuja inmobiliaria y continúa empeorando después, hasta alcanzar su peor nivel en los últimos años.  
 
Las variables que mejor explican este resultado son las relacionadas con la oferta: la fuerte caída de las viviendas terminadas y el empeoramiento de la ratio entre población y vivienda reflejan una escasez creciente. A ello se suma el aumento del precio de compra y del alquiler, que eleva el esfuerzo económico necesario para acceder a una vivienda y dificulta la emancipación de las nuevas generaciones.

Conclusiones

En conjunto, los resultados del Indicador Sintético de la Juventud muestran que los jóvenes de 2024 presentan una situación social y económica menos favorable que la de los jóvenes de 1995, con un valor global de +17 puntos. La comparación por dimensiones permite identificar con claridad dónde se concentra el mayor deterioro: la vivienda registra el resultado más desfavorable, con +78 puntos; le siguen la demografía, con +21 puntos, y el mercado de trabajo, con +10 puntos. Solo la educación presenta un saldo favorable, con -19 puntos. 

La lectura conjunta de los gráficos confirma que la crisis de 2008 marcó un punto de inflexión y abrió una brecha en la juventud que está lejos de cerrarse. La mejora de la situación social y económica de los más jóvenes requiere una actuación simultánea sobre varios frentes, especialmente sobre la vivienda, la brecha laboral y el desequilibrio demográfico, que son hoy los ámbitos donde se concentran los mayores desafíos.

Indicador Sintético de la Juventud

Termómetro de la situación de los jóvenes en España

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Ana Peláez

Ana Peláez

Presidenta de la Fundación PwC, PwC España

Jordi Esteve

Jordi Esteve

Socio responsable de Economics en Strategy&, PwC España

Marta Colomina

Marta Colomina

Directora General de la Fundación PwC. Managing Director de Marketing y Sostenibilidad de PwC España. Lider de sector Educación y Tercer Sector, PwC España

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