El impacto en los diferentes sectores - Respuesta de PwC ante un nuevo escenario

El impacto en los diferentes sectores

A día de hoy, es difícil calibrar el impacto del Brexit en el conjunto de la economía española y en el futuro de las compañías de nuestro país, pero no cabe duda de que la incertidumbre y la aparente ausencia de una hoja de ruta clara afectarán al conjunto de nuestro tejido empresarial. En este momento, es clave analizar la información disponible, identificar los posibles riesgos y comenzar a prepararse para un escenario que puede generar oportunidades pero también problemas relevantes. 

Según el índice de sensibilidad al Brexit elaborado por Standard & Poor’s, España se sitúa en un puesto intermedio en cuanto a posibles impactos, siendo el 9º país de los 20 analizados más afectado por la decisión del Reino Unido de salir de la Unión Europea.

¿Tenemos un plan adaptado a nuestro sector?

Ante un desafío tan relevante y en el que se plantean tantas incógnitas, cabe preguntarse cómo afectará el Brexit a los principales sectores de nuestra economía. Es evidente que no todas las áreas, industrias o tipos de negocios están expuestos de la misma manera a este fenómeno, por lo que conviene desagregar los datos y hacer un análisis específico para cada campo.

El primer paso que tienen que dar las compañías en un escenario tan intenso es contar con un plan específico que contemple tres características clave y tenga muy en cuenta la realidad de su ámbito de actividad. Para afrontar con éxito el reto del Brexit es preciso contar con una planificación:

- Sectorial: El impacto del Brexit no será homogéneo en todos los sectores de actividad. La diferente exposición a los riesgos y las distintas implicaciones normativas hacen que sea preciso contar con planes que tengan muy en cuenta la problemática específica de cada sector de actividad.

- Flexible: Dada la incertidumbre, la ausencia de un patrón estable y la falta de un calendario claro, es fundamental contar con una planificación elástica que permita incorporar cambios y adaptarse a las circunstancias. 

- Robusto: El hecho de que nadie sepa exactamente qué va a pasar no es excusa para que una compañía no cuente con un plan bien articulado y con los procesos bien definidos. Es preciso identificar los riesgos y establecer medidas tanto a corto como a medio y largo plazo.

Presentamos a continuación una primera recopilación de las implicaciones para los principales sectores de actividad. Enfocamos este análisis desde la perspectiva española con el fin de analizar tanto aquellos aspectos que pueden impactar en sentido negativo como las oportunidades.

  • Automoción
  • Banca
  • Seguros
  • Energía
  • Ingeniería y construcción
  • Inmobiliario
  • Distribución y consumo
  • Farma

Automoción

El mercado británico de automoción es importante para los fabricantes europeos, especialmente para los que están establecidos en el Reino Unido, ya que es el segundo mayor en ventas después de Alemania. A corto plazo no se prevé que los fabricantes realicen cambios en su producción, si bien a largo y dependiendo de los acuerdos de salida, éstos podrían revisar sus inversiones relevantes en Reino Unido. Gran Bretaña, por su parte, podría tener que afrontar retos como la conformidad con la legislación europea en materia de emisiones y otros aspectos como la regulación de las joint ventures, la terminación y renegociación de los contratos en curso.

En España, el automóvil se sitúa a la cabeza de los sectores que más exportan al Reino Unido. Según ANFAC, la patronal española de fabricantes de vehículos, en 2015 exportamos a Gran Bretaña 363.500 vehículos por valor de 4.400 millones de euros. Asimismo, los fabricantes de componentes para vehículos españoles exportaron productos por importe de 1.725 millones de euros a este territorio, lo que supone el 9% del 60% de la producción de dichas empresas, que se envía a otros países, según datos de Sernauto, la patronal del sector.

Banca

Los bancos españoles con fuerte exposición al mercado británico ya experimentaron una gran caída caída bursátil tras la decisión del referéndum. A pesar de la recuperación temporal de las bolsas europeas, persiste la incertidumbre y todo indica que se abre una etapa compleja y de alta volatilidad.

Los tipos de interés más bajos, los menores volúmenes de actividad, el previsible aumento de la morosidad y la menor demanda de crédito (el Reino Unido es el primer mercado internacional de las entidades españolas), podrían afectar a sus beneficios. En España, Morgan Stanley ha recortado la expectativa media de beneficios de los bancos para 2018, reducción que podría alcanzar hasta un 15%.

Seguros

En el escenario generado por el Brexit, uno de los asuntos más relevantes para el sector asegurador es el relativo a los derechos de passporting, como se conoce en la regulación financiera británica al derecho de establecimiento de una sede/agente o la prestación de servicios transfronterizos en el Espacio Económico Europeo para vender sus productos en otros países de Europa.

La pérdida de estos derechos podría suponer que compañías que acuden al Reino Unido como puerta de entrada a Europa dejen de hacerlo y, a la vez, que aseguradoras ya asentadas en territorio británico se lleven su sede fuera de Gran Bretaña a otros países de Europa.

Otro aspecto regulatorio que podría verse alterado es todo lo relativo a Solvencia II. Si bien no parece que pueda afectar al menos en el corto o medio plazo, existen incertidumbres sobre si a la larga se pueden generar divergencias en la regulación.

Además, el resultado del referéndum ha provocado (o agravado) la devaluación de las carteras de las aseguradoras con valores emitidos en el Reino Unido, con el riesgo asociado para el cumplimiento de los contratos suscritos. Algunas de las compañías están buscando cubrir estas exposiciones, lo que representaría por un lado costes, y por otro, oportunidades en el sector de servicios financieros

Energía

Al ser este sector global, los factores que más le afectan son los macroeconómicos y, por tanto, no se espera que el resultado del referéndum le impacte especialmente. Sin embargo, la incertidumbre podría afectar a las inversiones en un momento en el que esta industria necesita acceso al capital. De éste dependen las infraestructuras que requieren un esfuerzo considerable por parte de inversores que exigen un entorno de estabilidad a largo plazo.

Los asuntos regulatorios relacionados con el sector de la energía también podrían afectar a las compañías con intereses en Reino Unido, si bien mucha de la regulación de la Unión Europea está basada en normas británicas. Desde una perspectiva positiva, algunas voces sugieren que el hecho de que Gran Bretaña tuviera mayor soberanía y control sobre la regulación podría reducir los conflictos con la normativa de la Unión Europea. Esto se traduciría en menor complejidad y en una reducción de costes en materia de conformidad.

Ingeniería y construcción

Cualquier restricción potencial a la libre circulación de personas podría tener consecuencias para un sector que genera alrededor de tres millones de empleos en Reino Unido, un número significativo de los cuales son profesionales de otros países miembros de la Unión Europea. De hecho, la presencia de las grandes constructoras españolas en las infraestructuras británicas es amplia y supone una importante fuente de ingresos; estos, y sobre todo los beneficios, podrían verse afectados por la devaluación de la libra.

Asimismo, otros aspectos por los que las compañías españolas que operan en el Reino Unido podrían verse afectadas son los relativos a la importación de materiales, si éstos tuvieran que afrontar nuevos aranceles.

Otro ámbito a destacar es la incertidumbre relativa a la participación de compañías británicas en concursos de proyectos de infraestructuras en la Unión Europea, ya que el libre acceso que tienen actualmente tendrá que ser tratado en las negociaciones de salida y podría abrir nuevas oportunidades para las empresas del resto de los países.

Inmobiliario

El sector inmobiliario se está viendo especialmente afectado por la incertidumbre y la falta de confianza en las perspectivas de la economía británica. En cuanto a la construcción residencial, la previsible caída en la demanda de viviendas por la pérdida de confianza y las restricciones de la mano de obra extranjera, son factores que podrían afectar a este mercado y, por extensión, a las compañías españolas del sector que operan en Gran Bretaña.

La mitad de los grandes fondos inmobiliarios han sido bloqueados temporalmente por el temor al desplome del mercado residencial y de oficinas del Reino Unido, ante las masivas peticiones de los inversores extranjeros de salir de estos mecanismos de inversión. Los analistas consideran que, ante la dificultad de vender las propiedades para generar liquidez y devolver el dinero a los inversores, los fondos permanecerán cerrados durante semanas o incluso meses.

Sin embargo, la probabilidad de tipos de interés más bajos, la importante caída de la libra esterlina y la percepción de que esta reacción esté siendo sobreestimada en tiempo y escala, podría a su vez crear una ventana de oportunidad para las inversiones a largo plazo por parte de compañías españolas.

Distribución y consumo

El principal impacto del resultado del referéndum en el sector de distribución y consumo tiene que ver con la incertidumbre generada, la devaluación de la libra y, en último término, la menor confianza de los británicos y la previsión de menor consumo. Según la consultora Gartner, el gasto en tecnología (móviles, portátiles, ordenadores personales, etc.) en el Reino Unido podría caer hasta un 5% debido a estos motivos.

Algunas compañías británicas han hecho público que el resultado del referéndum ya les está afectando; por su parte, los mercados también lo están percibiendo así, y las cotizaciones de las empresas del sector están sufriendo caídas.

Farma

El sector farmacéutico se vería afectado por el Brexit, especialmente en tres ámbitos: regulación, inversiones y mercado de trabajo.

En materia de regulación, cabe destacar el cambio de sede de la Agencia Europea del Medicamento, actualmente en Londres, lo que podría suponer para el mercado británico pérdida de influencia, a la vez que representaría una oportunidad para la geografía que alojara la institución. Además, la marca CE, que da conformidad europea, asegura que un producto ha sido evaluado y cumple con todas las directivas sobre productos sanitarios europeos pertinentes, y que es un requisito legal para la autorización de dispositivos médicos en Europa, ya no daría acceso a Reino Unido.

En el ámbito de las inversiones, las multinacionales del sector establecidas en el Reino Unido podrían cambiar la localización de su sede europea (en particular el sector japonés). Cabe destacar también que el acceso reducido a los fondos europeos para la investigación, como los de Horizonte 2020, los del Banco Europeo de Inversiones y los del Fondo Europeo de Inversiones, podría ser especialmente disruptivo para las pymes y reducir la innovación. Estos cambios de sede y de flujos de capital podrían derivarse a países como España.

En cuanto al mercado de trabajo y a falta de conocer el resultado de las negociaciones, los cambios en la política migratoria podrían impactar de manera significativa en las compañías farmacéuticas ya que estas tienden a tener plantilla internacional. Asimismo la búsqueda de profesionales cualificados podría ser más difícil, tanto para las compañías británicas como para las del resto de Europa, incluidas las españolas.