Madrid, 28 de mayo de 2026 — El pádel ya no solo se mide en jugadores, reservas o torneos. Según el nuevo Global Padel Report 2026 elaborado conjuntamente por Playtomic y Strategy&, la consultora estratégica de PwC, presentado el 27 de mayo en el Padel World Summit, su crecimiento global está empezando a transformar también la forma en la que propietarios, operadores e inversores analizan determinados activos inmobiliarios.
Naves industriales, antiguos centros deportivos, locales de gran superficie, resorts o proyectos residenciales encuentran en el pádel una vía de explotación vinculada al deporte, el ocio y la comunidad. A diferencia de otros modelos más pasivos basados principalmente en el alquiler tradicional, los clubes permiten diversificar ingresos a través de reservas de pista, clases, torneos, restauración, eventos corporativos, patrocinios o acuerdos con marcas.
España es hoy el mercado más avanzado del mundo en la integración del pádel como activo inmobiliario. Con 17.400 pistas, se mantiene como el mayor mercado global, aunque su crecimiento se modera hasta el 1,9% en 2025, reflejo de una fase de mayor madurez. En este escenario, la oportunidad ya no pasa solo por abrir nuevas pistas, sino por optimizar su ocupación, profesionalizar la gestión y desarrollar modelos de club capaces de generar ingresos recurrentes.
Según el informe, los clubes pueden llegar a alcanzar alrededor de un 70% de ocupación media, un 55% de margen bruto y un retorno de la inversión en torno a 3 años. Esta diferencia entre operadores evidencia el peso creciente de factores como la ubicación, la experiencia de usuario, la comunidad, la gestión de precios y la fidelización.
El pádel ha conseguido construir en España algo que va más allá de la práctica deportiva: una comunidad muy activa alrededor del ocio, la relación social y el bienestar. Esa capacidad para generar encuentros recurrentes y vida alrededor de los clubes es una de las razones por las que cada vez más proyectos residenciales, turísticos y de hospitality incorporan pistas dentro de su propuesta”
Esta evolución ya empieza a verse también en operaciones inmobiliarias. Un ejemplo reciente es la adquisición por parte del fondo francés Alderan de un centro de pádel en Madrid por 4 millones de euros, una operación que refleja el interés creciente de inversores institucionales por activos deportivos capaces de generar ingresos recurrentes.
Además, el auge del pádel responde a un cambio en los hábitos sociales. Los clubes han dejado de ser únicamente espacios deportivos para convertirse en lugares de encuentro donde conviven deporte, ocio, networking y comunidad. Afterworks, ligas amateur, torneos de empresa, restauración o eventos forman ya parte habitual de la experiencia de muchos clubes.
Este componente social refuerza el atractivo del modelo inmobiliario, ya que incrementa la frecuencia de uso y amplía el consumo más allá de la reserva de pista. En un momento en el que el real estate busca nuevos formatos de ocio experiencial y activos capaces de generar tráfico recurrente, el pádel se posiciona como una vertical con impacto en la transformación de espacios urbanos, residenciales y turísticos.
Para Miren Tellería, socia responsable del Sector Inmobiliario en PwC, “el mundo del deporte está recibiendo progresivamente mayor atención por parte de los inversores y el pádel es una de las disciplinas que se está abriendo paso como oportunidad de inversión gracias a su fuerte desarrollo y al buen comportamiento de sus fundamentales”
En este escenario, la tecnología se convierte en una herramienta clave para mejorar la eficiencia operativa. Plataformas como Playtomic, la mayor comunidad de deportes de raqueta del mundo, permiten analizar la demanda, optimizar la ocupación, gestionar reservas y entender mejor el comportamiento de los jugadores, ayudando a los clubes a maximizar su rentabilidad.