Madrid, 22 de marzo de 2026. El estallido de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán está alterando las previsiones económicas mundiales en las últimas semanas. Los expertos, empresarios y directivos que han participado en el Consenso Económico y Empresarial de PwC, correspondiente al primer trimestre de 2026, estiman que la guerra tendrá una duración de alrededor de los dos meses, y su impacto detraerá entre 0,2 y 0,5 puntos al crecimiento de la economía española durante este año.
El informe, elaborado a partir de a partir de la opinión de un panel de más de 450 expertos, empresarios y directivos, profundiza sobre los efectos del conflicto bélico en el crecimiento, la inflación y los tipos de interés. Además, está dedicado a analizar la situación de las infraestructuras en España y su impacto sobre la actividad.
La opinión media de los expertos apunta una duración de la guerra de entorno a los dos meses, desde que se iniciara, el pasado 28 de febrero. El 53% se inclinaba, en el momento de responder al cuestionario -entre el 11 y el 16 de marzo pasados-, entre tres semanas y dos meses, mientras que el 43% apostaba por una duración superior. Esto supondría prolongar la actual situación de incertidumbre hasta finales del mes de abril.
¿Y qué pasará con el crecimiento económico? Antes de la guerra, la opinión de los expertos que conforman el panel del Consenso Económico y Empresaria era que el PIB debería incrementarse en 2026 un 2,24%, en línea con Funcas, que lo situó en el 2,2%. Tras las hostilidades en la región, la mayoría -un 55%-, cree que el PIB reducirá su crecimiento entre 0,2 y 0,5 puntos porcentuales, mientras que el 22% es más optimista y apuesta porque solo caiga menos de 0,2 puntos.
En su opinión, qué impacto tendrá el conflicto bélico en la economía española en el año 2026 en los siguientes factores (Elija una opción)
Subida de la inflación
Los expertos consultados antes del estallido bélico apostaban, en un 70%, por una inflación del 2% al 2,5% para junio de este año, que se mantendría hasta final de 2026, según el 61%. La tendencia de las respuestas, respecto a anteriores consultas, indicaba que se confiaba en una reducción de los precios. Ahora, una vez iniciada la guerra, el 43% estima que la inflación aumentará entre 0,5 y 1 punto porcentual sobre los cálculos anteriores; el 28% que se elevará menos de 0,5 puntos porcentuales y el 26% que lo hará más de 1 punto porcentual. Existe menos consenso que sobre la marcha del PIB, y está claro que prácticamente nadie cree que todo seguirá como estaba antes de que cayeran las primeras bombas sobre Teherán.
Respecto a la evolución de los tipos de interés, el 50% de los panelistas los sitúan entre el 2% y el 2,5% a final de año, lo que supondría mantenerlos o bajarlos ligeramente. Para el 19% habrá subida, los fijan entre el 2,5% y el 3%, mientras que un 16% de los preguntados piensa que descenderán hasta el rango del 1,5% o el 2%.
Las infraestructuras en España
Los expertos empresarios y directivos del Consenso Económico y Empresarial de PwC se han pronunciado también sobre cuáles son las infraestructuras que necesitan un mayor desarrollo ante los cambios tecnológicos, demográficos y geopolíticos que está viviendo España. Para el 65% de los encuestados, las infraestructuras energéticas y las de las redes eléctricas son las que precisan una inversión más urgente. Casi el total de los preguntados (el 99%) las colocaron en los tres primeros puestos por orden de prioridad. También consideran que existe una gran demanda de las infraestructuras digitales y de soporte a nuevas actividades, como centros de datos, supercomputación o 5G, con un 51% que lo considera relevante, seguido de las de transporte ferroviario. Menos prioritario se ve, por este orden, la inversión en la red de carreteras, la infraestructura hidráulica y la red de puertos y aeropuertos.
Cuando se pregunta si la red eléctrica está preparada para soportar el aumento de la demanda que puede llegar por la construcción de nuevas viviendas, la proliferación de centros de datos y el auge de las energías renovables. Casi el 87% aseguran que no; de ellos el 44% abogan por más inversión en redes y almacenamiento, con impulso a la energía nuclear mientras, que el otro 43% pide incrementar la capacidad de las redes de transporte y distribución y eliminar los cuellos de botella regulatorios. Únicamente el 13% dijo que la red eléctrica podrá soportar el aumento de demanda con las mejoras que se están planeando.
Red ferroviaria
Finalmente, y respecto a la red ferroviaria, el 74% de los encuestados afirma que los actuales problemas “cuestionan la fiabilidad, capacidad y calidad del ferrocarril”. Un 43,9 apunta que han quedado demostradas las deficiencias de conectividad entre grandes nodos urbanos, Cercanías y redes secundarias. Solo el 30% consideran que son “problemas puntuales que se pueden resolver con un incremento de inversión”.