España ‘goes global’

España está bien situada para ganarse un lugar en el tablero global en el horizonte de 2033. Es el quinto país en el mundo por su grado de internacionalización, con una exposición al exterior (suma de comercio exterior e inversión directa) del 166% del PIB, similar a la de Alemania y superior a la de Francia. Y, además, presenta una dinámica positiva y un buen equilibrio entre exportación, recepción y emisión de inversiones.

Prueba de ello es que en 1990 no había casi ninguna multinacional española y hoy hay cerca de 2.500, el 66% de ellas pymes. En 2004, solo 15 países albergaban más de 50 filiales de empresas españolas, mientras que ahora son 33.

No obstante, quizás por la comodidad que le ha brindado el mercado latinoamericano, nuestro país va retrasado en el desarrollo de lazos empresariales con otros continentes, que serán primordiales para no quedar fuera de los grandes flujos comerciales del futuro.

¿Cómo preparar a España para 2033?

Nuestras recomendaciones

España tiene que afrontar este panorama que está por venir. Para hacerlo de forma exitosa, establecemos una serie de recomendaciones para la Administración pública y para las empresas.

¿Qué deben hacer las Administraciones cara a España 2033?

  1. Hay vida más allá del IBEX-35 y de América Latina: es necesario ampliar la visión y aspirar a una internacionalización de alcance geográfico global si no queremos perder el tren del futuro.
  2. Competir en conocimiento: España debe crear un entorno empresarial y una cultura atractiva que propicie la innovación y la productividad y atraiga y retenga el capital financiero, productivo, tecnológico y humano.
  3. Necesitamos talento: Solucionar el desajuste entre las habilidades que requieren nuestras empresas y las ofrecidas por el mercado laboral español pasa por la reforma del sistema educativo, la atracción de talento extranjero y el fomento e incentivo de la movilidad de los profesionales.
  4. Diplomacia eficaz y enfocada a los nuevos mercados: El servicio exterior debe estar preparado para facilitar la acción de las empresas españolas en los países de destino, poniendo el acento en la eficacia. Al mismo tiempo, el Gobierno de España debe abandonar su enfoque paternalista de las relaciones con los países latinoamericanos y centrarse en atraer la inversión de sus grandes multinacionales.
  5. Una regulación favorable a la internacionalización de la pyme: Hay pocas grandes empresas, por lo que el Gobierno debe esforzarse en aumentar el tamaño medio de la empresa española y facilitar su acceso al crédito.

¿Qué deben hacer las empresas cara a España 2033?

  1. Un modelo más estratégico y menos reactivo: La nueva internacionalización se basa en una estrategia proactiva, en lugar de ser una respuesta reactiva a la caída de los ingresos nacionales.
  2. Competir en ‘value for money’: El auge de los servicios y de las nuevas tecnologías ayuda a que pequeñas empresas pasen de competir en costes a competir en valor.
  3. Capital humano flexible y multicultural: Las empresas, y en particular las pymes, tendrán que integrar la experiencia internacional entre las capacidades valoradas a la hora de contratar determinados perfiles y asegurarse de disponer de algún directivo con experiencia en el o con el extranjero.
  4. Diplomacia corporativa e inteligencia política: Los cambios geopolíticos de los próximos 20 años impondrán la necesidad de adquirir y desarrollar nuevas capacidades políticas y sociales, además de las tradicionales de gestión empresarial (financiera, marketing, producción y logística, etc.
  5. Una dinámica colaborativa entre pymes: Las iniciativas clave residen en las propias empresas, que deberán colaborar con la Administración, establecer vínculos con proveedores locales y otras pymes establecidas en el mismo territorio y estar presentes enforos e instituciones internacionales.

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