El 12 y 13 de marzo de 2026, el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea, respectivamente, fijaron sus posiciones sobre el AI Omnibus, reflejando la prioridad política de esta propuesta. El Parlamento alcanzó un acuerdo político preliminar durante la reunión de ponentes en la sombra, mientras que el Consejo adoptó su mandato de negociación al día siguiente. Aunque ambas posiciones se definieron de forma independiente, coinciden en elementos clave, lo que probablemente facilitará las negociaciones interinstitucionales.
Entre los principales puntos de consenso destacan: la prohibición específica de deepfakes sexuales, dirigida a sistemas que generen imágenes íntimas no consentidas o material de abuso sexual infantil bajo condiciones determinadas; la continuidad del calendario propuesto por la Comisión para sistemas de alto riesgo, vinculado a la disponibilidad de herramientas de cumplimiento; la recuperación de la obligación de registro en la base de datos de la UE en versión simplificada para sistemas no considerados de alto riesgo; el refuerzo de garantías para el uso de datos sensibles aplicando un estándar de “estricta necesidad” en la detección de sesgos, más exigente que el planteado inicialmente; un enfoque más flexible para la regulación de sistemas integrados en productos sujetos a normativa sectorial; y la definición detallada de las competencias de la Oficina Europea de IA, manteniendo funciones específicas en autoridades nacionales para ciertos sistemas utilizados en ámbitos policial, fronterizo, judicial y financiero.
Esta convergencia en los aspectos esenciales muestra la voluntad de ambos organismos de facilitar una tramitación ágil de las normas.