Las redes energéticas inteligentes se sitúan en el epicentro de muchos de los cambios que se están produciendo en el sector energético –la sustitución de la infraestructura más obsoleta, la introducción de energías limpias, los vehículos eléctricos y muchos otros retos del sector–.
Las energías más limpias y las preocupaciones asociadas de regulación de las emisiones y eficiencia energética siguen siendo una de las principales prioridades para muchas de las compañías del sector en todo el mundo.
Las operaciones corporativas son sin duda un motor importante para contribuir al crecimiento de las empresas en el sector energético y una vía para adquirir la nueva capacidad, tecnología y habilidades neceasarias para abordar cuestiones esenciales del sector.
En el sector energético, las exigencias de los proyectos de capital son inmensas. La Agencia Internacional de la Energía estima que, solo en el sector energético, la inversión acumulada mundial requerida en el periodo 2010-2035 será de 16,6 billones de dólares (según el valor del dólar en 2009).
En el entorno actual marcado por unos precios de la energía más elevados, la presión de los distintos grupos de interés sobre las compañías del sector energético para que aporten eficiencia y efectividad operativa es mayor que nunca.
Las actividades de las empresas energéticas se ven afectadas por una amplia gama de requisitos regulatorios. Además de los requisitos de información financiera, estas compañías deben responder a los objetivos de política energética, de emisiones y de cambio climático, entre otras.
El sector energético es un sector maduro pero sigue evolucionando y experimentando cambios importantes en su dinámica de mercado. Pero la actividad requiere una cuidadosa planificación estratégica.
Los gobiernos y consumidores de todo el mundo demandan una mayor seguridad en el suministro energético. En las economías en desarrollo, la energía es sinónimo de crecimiento económico.
La escasez de mano de obra cualificada sigue siendo, en el caso de las empresas del sector energético, un auténtico desafío en todo el mundo.
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