Movimientos en el nuevo escenario - Respuesta de PwC ante un nuevo escenario

Movimientos en el nuevo escenario

Desde que los británicos votaron a favor de abandonar la Unión Europea, asistimos a múltiples previsiones y conjeturas sobre las consecuencias del resultado de este referéndum y sobre cómo afectará a las compañías españolas.

Este escenario incierto se mantendrá durante bastante tiempo, ya que el proceso de negociaciones no empezará hasta que el Gobierno británico invoque el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea. Ya hay voces que indican que la UE-27 trata de apremiar a Reino Unido para que solicite cuanto antes la salida, aunque no parece que vaya a ser inmediata puesto que Cameron, tras su dimisión, ya ha confirmado que esta activación corresponderá a su sucesor.

Este proceso de negociaciones se prevé largo dada la complejidad de la situación y la voluntad de ambas partes de alcanzar sus objetivos con el menor coste. El Reino Unido ya ha manifestado que sería una buena opción no ser excluido totalmente del mercado común europeo mientras que, tanto Bruselas como algunos de los Estados miembros más relevantes, consideran que para compartir el mercado es preciso aceptar también la libertad de circulación de personas, capitales, bienes y servicios.

Aunque por ahora hay pocas certezas, el resultado del referéndum ya ha tenido sus primeras reacciones en las empresas y en los mercados. Los principales mercados de valores del mundo reaccionaron inmediatamente al resultado del referéndum con una gran caída bursátil, aunque en los últimos días la cotización de las compañías se está recuperando. La devaluación de la libra está afectando a todas aquellas con posiciones en esta moneda.

La incertidumbre ante el nuevo escenario y las posibles restricciones al mercado común por parte de las compañías británicas o con actividad en el Reino Unido ya está provocando reacciones y movimientos corporativos. El hecho de que se desconozca cómo evolucionarán las negociaciones ni cuál será la intensidad de los impactos ya ha generado la paralización provisional de planes de inversión relacionados con Gran Bretaña. En las próximas semanas se clarificará la situación y se podrán identificar con mayor precisión tanto los ámbitos de trabajo como las oportunidades del nuevo escenario. 

 

¿Pero de verdad se irá el Reino Unido de la Unión Europea? 

A una semana del referéndum y dadas las incertidumbres de todo tipo que el resultado ha generado, surgen voces acreditadas que dudan de que el Reino Unido llegue a salir de la Unión Europea. A día de hoy, sigue sin estar claro cuándo se solicitará formalmente la salida por parte del Gobierno Británico y cuáles serán los términos de las negociaciones. Numerosos comentaristas y expertos han abierto un debate en la prensa británica y europea sobre la posibilidad de que el Brexit no se lleve a cabo. En un contexto en el que un gran número de votantes por la salida ha mostrado su arrepentimiento (tres millones de firmas reclaman votar de nuevo), se recuerda que el referéndum no fue más que una consulta no vinculante. De hecho, la decisión real está en el Parlamento, cámara que podría no reconocer el resultado ahora o tras unas futuras elecciones.

A priori, parece poco probable que no se cumpla la voluntad de la mayoría de los votantes, pero no llevar a cabo el Brexit comienza a sonar como una posibilidad más en un escenario tan incierto. Cabe destacar que los partidarios de la salida de la UE ganaron por un 52%, pero sólo votó el 60% del censo; por lo que lo que abandonar la Unión Europea ha sido una opción apoyada por el 30% de los británicos. 


Y ahora, ¿qué hacemos?

Cinco reflexiones de partida para abordar un nuevo contexto

La victoria de los partidarios de que el Reino Unido abandone la Unión Europea plantea un nuevo escenario no exento de interrogantes, pero también de oportunidades y nuevas opciones. A pesar de la incertidumbre y de la falta de certezas, es preciso analizar dónde estamos y cuáles son los próximos pasos desde la serenidad y la objetividad. El primero debe ser reflexionar a partir de datos y hechos objetivos, por lo que puede ser muy útil tener en cuenta las siguientes claves:

Salida del Reino Unido
La forma en la que se abordará la salida del Reino Unido de la Unión Europea no está definida y es preciso ver cuáles son las prioridades y las claves de la negociación para cada una de las partes.
Relación entre el Reino Unido y la Unión Europea
En cuanto a la futura relación entre el Reino Unido y la Unión Europea, existen varios escenarios posibles, siendo el modelo del Espacio Económico Europeo al modo de Noruega, la mejor opción para los negocios.
Período de las negociaciones
Desde un punto de vista legal y regulatorio no se esperan cambios en los próximos dos años, período máximo de duración de las negociaciones una vez que se invoque el artículo 50 del Tratado de la Unión.
Confusión e incertidumbre
A corto plazo, es posible que haya confusión e incertidumbre en los mercados financieros, lo que puede provocar una alta volatilidad de las monedas.
Calificación de rating soberano
Existe el riesgo de que el Reino Unido registre una o más rebajas de la calificación de su rating soberano.

¿Cómo reaccionar a día de hoy?

¿Cómo reaccionar a día de hoy?

En PwC entendemos que la decisión británica obligará a las compañías, especialmente a las que tienen relaciones con el Reino Unido, a acometer un proceso de adaptación y evolución. Asimismo, la incertidumbre también dará paso a nuevos escenarios de mercado y a oportunidades reales. 

En todo caso y teniendo en cuenta la inestabilidad de los mercados y la indefinición sobre el modelo de relación entre Reino Unido y la UE, consideramos que es preciso contar con una planificación sólida tanto a corto como a largo plazo, así como analizar a fondo la información y los movimientos de los mercados, de los reguladores y también de los competidores. Los próximos meses serán cruciales y conviene disponer de herramientas y recursos que ayuden a minimizar riegos y evitar sorpresas. 

Lo primero es hacer un análisis de las potenciales consecuencias, identificando aquellas cuestiones que requieran una respuesta táctica. En todo caso, es necesario contar con una estrategia bien definida y adaptada a cada una de las fases del proceso de salida de la Unión Europea: 

- Corto plazo: Acciones inmediatas focalizadas en los mercados financieros y gestión de variables clave como la volatilidad, el cambio de moneda o la tesorería. 

- Medio plazo: Elaboración y seguimiento de un plan de acción basado en información fiable y con diferentes escenarios. 

- Largo plazo: Actuaciones en función del resultado de las negociaciones. 

 

Este proceso deberá ir profundizando en cada una de las áreas afectadas, entre las que destacan las siguientes. : 

* Estructura corporativa y regulación.

* Finanzas y tesorería. 

* Recursos humanos y movilidad.

* Comercio exterior.

* Fiscalidad.

Asimismo, es preciso contar con un plan de comunicación interno y externo que con transparencia y serenidad, mantenga informados a los stakeholders de la posición de la empresa sobre las medidas adoptadas.