Las firmas de PwC potencian una cultura que apoya y fomenta que todos sus profesionales actúen de forma oportuna y ética, en especial cuando tienen que tomar decisiones difíciles. |
Los principales factores que diferencian a PwC del resto de las principales organizaciones de servicios profesionales son el alcance de su red y los exigentes estándares que deben cumplir las firmas que la integran. Estos criterios comprenden áreas importantes, como la independencia, el control de riesgos y la gestión de las personas, la marca y la comunicación. |
PwC está estructurada como una red de firmas separadas. Las firmas que forman parte de la red son entidades legales separadas e independientes, cada una de las cuales opera de manera individual, si bien están conectadas a nivel internacional con las otras firmas miembro que forman parte de la red PricewaterhouseCoopers International Limited (PwCIL). Esta estructura ofrece a las firmas de PwC flexibilidad para operar tanto a nivel local como internacional, creando una plataforma en la que comparten conocimiento, habilidades y recursos, lo que les permite ofrecer de manera uniforme servicios de alta calidad a escala mundial.
PwCIL no presta servicios de auditoría ni servicios a clientes ni opera con terceros. Su propósito es actuar como entidad coordinadora para las firmas de la red PwC. PwCIL trabaja para desarrollar e implantar políticas e iniciativas que creen un enfoque común y coordinado para las firmas de la red PwC y se centra en ámbitos clave, como la estrategia, la marca, el riesgo y la calidad.
Para poder ser miembro de la red de PwC es necesario que la firma correspondiente aplique unos criterios comunes. Cada una de las firmas es responsable de su propio comportamiento en cuestión de riesgos y calidad, así como de impulsar mejoras en caso necesario. Para potenciar la transparencia y la uniformidad, el Territory Senior Partner de cada firma miembro suscribe una confirmación anual del cumplimiento de determinados estándares. Estos criterios incluyen ámbitos como la independencia, la ética y la conducta profesional, la gestión de riesgos en las áreas de Assurance, Advisory y Tax, el buen gobierno, la lucha contra el soborno y la protección de datos y de la privacidad.
Existen una serie de procesos comunes que ayudan a las firmas de PwC a aplicar dichos estándares. Entre sus elementos principales, se incluyen:
Los auditores deben ser objetivos en todos los aspectos de su trabajo. Para conseguirlo, un factor clave es la independencia, que debe expresarse tanto en la manera de pensar como en su apariencia. Las firmas de PwC refuerzan estos dos elementos a través de una combinación de factores, que incluyen marcar la pauta desde la alta dirección, efectuar consultas independientes en aspectos que requieran juicios de valor, realizar formación continua y reforzar el cumplimiento estricto de los requisitos de independencia.
Un elemento fundamental de la cultura de PwC es la existencia de unos principios comunes para la remuneración de los socios, que se basa en el desempeño y calidad del trabajo desarrollado. Estos criterios establecen que las firmas deben retribuir a los socios en base a tres elementos principales: su función dentro de la estructura del negocio, cómo han desempeñado sus responsabilidades y cuál ha sido el rendimiento de PwC en su conjunto.
El enfoque de PwC con respecto a la formación consiste en dar acceso a sus profesionales a un amplio programa de cursos desarrollados con arreglo a estándares globales, al tiempo que se proporciona apoyo al equipo responsable del área de formación y desarrollo de las firmas. También se promueve la responsabilidad personal de cara a la formación continua.
Nuestras soluciones de formación están diseñadas para desarrollar el juicio profesional, el espíritu crítico y la excelencia técnica y profesional para alcanzar la calidad en todo lo que hacemos, en respuesta a las necesidades que hemos identificado entre nuestros profesionales.