Consenso Económico correspondiente al tercer trimestre de 2010
Madrid, 30 de noviembre de 2010. La gran mayoría de los expertos y empresarios considera que la fortaleza del euro respecto al dólar y a otras monedas de referencia mundial está lastrando de manera decisiva la recuperación europea y critica la pasividad del Banco Central Europeo (BCE) en el actual contexto mundial de guerra de divisas a la hora de adoptar medidas para depreciar la moneda única. Esta es una de las principales conclusiones del Consenso Económico, correspondiente al tercer trimestre de 2010, que desde 1999 elabora PwC a partir de un panel de 396 expertos y empresarios, y que en esta ocasión dedica sendos monográficos a la guerra de divisas y a los presupuestos generales del Estado para 2011.
Un 83% de los expertos consultados da por hecho que la fortaleza del euro tendrá efectos significativos sobre el moderado crecimiento de la eurozona a lo largo del próximo año, y un 86% cree que el BCE debería adoptar medidas urgentes para frenar la apreciación de la moneda única frente al dólar. Entre estas medidas, dos de cada tres panelistas preguntados apuntan la compra de deuda pública y privada -replicando la estrategia que siguen EEUU y China- para devaluar la cotización de la moneda comunitaria. La gran mayoría de los expertos (un 73%) sitúa la cotización del euro frente al dólar por encima de 1,30 unidades en junio del año que viene, e incluso un 24% la coloca por encima de 1,40 unidades.

Los economistas y empresarios se muestran escépticos sobre la virtualidad del plan propuesto por el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, para intentar reordenar las políticas monetarias empleadas en las economías asiáticas y Estados Unidos frente a la zona del euro y otros países de la OCDE. Un 72% no considera posible tal coordinación ni juzga creíbles los compromisos planteados en este sentido en la pasada cumbre del G20 en Corea del Sur. En este contexto, un 83% de los expertos consultados no cree factible una depreciación significativa del dólar frente a las divisas asiáticas.
En cuanto a las perspectivas de evolución de la economía española que trimestralmente ofrece el Consenso Económico de PwC, los expertos consultados prevén un 2011 difícil, caracterizado por la atonía de la actividad, de la inversión productiva y de la creación de empleo, y muy condicionado por las incertidumbres que rodean la economía europea y mundial.
La gran mayoría de los expertos consultados considera que la economía española permanecerá en torno al nivel actual o experimentará una ligerísima mejoría a lo largo de los próximos trimestres. De hecho, establecen una previsión de crecimiento del PIB del 0,3% en 2011, un punto por debajo de la estimación oficial del Gobierno, e inferior a las previsiones formuladas por la mayoría de los organismos internacionales.
Un 68% de los expertos preguntados opina que la situación económico-financiera de las familias continuará igual en el próximo semestre, y siguen siendo minoría (un 14%) aquellos que piensan que la coyuntura de los hogares mejorará de aquí al próximo verano. En consecuencia, los economistas y empresarios consideran que no cabe esperar un repunte del consumo familiar en los próximos trimestres y que la demanda de vivienda seguirá disminuyendo paulatinamente.
En cuanto a la situación económico-financiera de las empresas, tres de cada cuatro expertos consultados no prevé cambios apreciables en la primera mitad de 2011 y sólo un 17% -cuatro puntos menos que en la anterior edición del Consenso- anticipa una mejoría. Con ese mismo horizonte semestral, la mayoría de los expertos cree que la inversión productiva se mantendrá estable (un 72%), que la exportación aumentará (un 68%, seis puntos menos que en el trimestre anterior), y que la creación de empleo permanecerá sin cambios (un 71%) o retrocederá (un 23%).
Respecto a la previsible evolución de los tipos de interés en la eurozona, inmóviles en el 1% desde mayo de 2009, la mayoría de los panelistas (un 61%) aplazan el próximo movimiento del BCE al segundo semestre de 2011, y sólo un 39% cree que la autoridad monetaria europea subirá el precio del dinero un cuarto o medio punto antes de junio. Las previsiones cambian drásticamente para la segunda mitad del ejercicio, ya que tan solo el 26% de los economistas y empresarios encuestados pronostica que los tipos se mantendrán en el 1% hasta final del año. Un 25% cree que el BCE los subirá un cuarto de punto, un 37% opina que los incrementará medio punto, y un 11% vaticina que los subirá tres cuartos de punto o más.
Las opiniones de los expertos sobre la marcha de la inflación en el próximo semestre se dividen prácticamente por igual entre aquellos que piensan que el IPC se situará entre el 1,5% y el 2% en junio de 2011 (un 44%) y los que consideran que seguirá por encima del 2% (un 38%). Estas expectativas, en un contexto de estancamiento de la demanda, explican la mayoritaria adscripción de los panelistas a la estabilidad de precios como política empresarial más probable para los próximos doce meses.
El Consenso Económico dedica un apartado a los presupuestos generales del Estado para 2011y las impresiones de los expertos sobre el proyecto presentado por el Gobierno son mayoritariamente críticas con el excesivo optimismo de sus previsiones de crecimiento y de reducción del déficit público en el próximo y en los siguientes ejercicios. Más de la mitad de los panelistas juzga excesiva la corrección del déficit público prevista para el periodo 2010-2013, dada la debilidad económica actual y la prevista para el próximo ejercicio. Además, la mayoría considera que las comunidades autónomas y las corporaciones locales deberían colaborar en mayor medida a la corrección de los desequilibrios de las cuentas públicas en los próximos tres años.
En las partidas de gasto, los panelistas consideran excesiva la contracción de los recursos destinados a infraestructuras y a I+D+i. Además, un 43% opina que la disminución de los gastos de personal del Estado es insuficiente, y un 34% considera excesivo el aumento del gasto social determinado por los presupuestos.
En cuanto a los ingresos, los expertos consideran convenientes algunas modificaciones que afectan al IRPF, como la equiparación del tratamiento en materia de vivienda entre alquiler y compra, la modificación de las condiciones para aplicar un 1% de tributación en la reducción de capital de las Sociedades de Capital Variable (Sicav), y la subida del tipo marginal en la tarifa estatal para bases superiores a 120.000 euros. Sin embargo, los panelistas creen que el impacto de estos cambios será moderado.
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