Notas de prensa

Ordóñez insta a las reestructuraciones de las entidades financieras españolas

Madrid, 24 de marzo de 2010. Existe un grupo de entidades financieras, especialmente cajas de ahorros, que actualmente son viables pero que mostrarán problemas en el futuro”, afirmó Miguel Ángel Fernández Ordóñez, gobernador del Banco de España. Ordóñez explicó que si bien ya existen mucha entidades que han puesto en marcha procesos de integración para su reestructuración, hay una minoría de cajas que está retrasando estos procesos, bien por su propias decisiones bien por la interferencias por los gobiernos de sus comunidades autónomas. Esta es una de las conclusiones que se desprenden de su intervención en un almuerzo-coloquio organizado por PricewaterhouseCoopers y APD en Valencia. “A esa minoría de cajas, hay que decirles con claridad que se están perjudicando a ellas misma y sus territorios”, sentenció.

Ordoñez también resaltó que las PYMES, uno de los sectores más importantes de este país, se está viendo especialmente afectado por la crisis. Para el gobernador del Banco de España, “las reformas laborales serían particularmente beneficiosas para las empresas de dimensión reducida, así como la disminución de las cargas administrativas, la simplificación regulación fiscal y laboral y la mejora de la competencia y las políticas de liberalización sectorial”. Además, Ordoñez explicó que las PYMES tienen una mayor dependencia del crédito bancario, aunque en España el crédito se está comportando de forma parecida al resto de Europa, con caída entre el 2,5% y el 4,4%, muy alejadas del 17% de EEUU.

En su intervención, Ordoñez destacó cuáles son los primeros pasos para la recuperación y cuáles deberían ser las medidas para lograrla. Concretamente, afirmó que el sector residencial deberá alcanzar una dimensión acorde con la nueva situación. Según Ordóñez, “la significativa disminución de la inflación subyacente es esperanzadora pero, en el desarrollo de la crisis, se ha complicado el ajuste con dos desequilibrios adicionales: el rápido deterioro de las cuentas públicos y el intenso aumento del desempleo”. Para el dirigente del Banco de España, en estas condiciones resulta inexcusable ejecutar estrictamente el plan de reducción del déficit publico del Programa de Estabilidad y, al mismo tiempo, realizar un amplio conjunto de reformas estructurales con el fin de detener la destrucción de tejido empresarial y de puestos de trabajo.