Notas de prensa

Las interferencias políticas en la gestión de los bancos, principal amenaza del sector
  • El riesgo crediticio y una excesiva regulación se sitúan en la segunda y tercera posición, respectivamente, del ranking de las principales amenazas del sector financiero
  • El informe recoge las opiniones de los encuestados sobre la capacidad que le presumen a los bancos para manejar los riesgos y la mayoría son pesimistas al respecto. De hecho, solamente el 9% de los encuestados (de un total de 443) se reconoce preparado para afrontar las amenazas que se ciernen sobre el sector

Madrid, marzo de 2010. Las interferencias políticas en la gestión, el riesgo de crédito y un exceso de regulación constituyen las mayores amenazas que afrontará el sector financiero a nivel mundial en los próximos dos o tres ejercicios, según el informe Banana Skins 2010 relativo al sector bancario, que elabora PricewaterhouseCoopers junto con el CSFI (City of London Think Thank). La encuesta, realizada entre noviembre y diciembre de 2009, recoge 443 respuestas de entidades financieras, expertos y reguladores radicados en 49 países, entre los que se encuentra España, de todo el mundo e identifican las principales amenazas para el sector bancario. Las intervenciones gubernamentales a gran escala sobre las entidades financieras sirvieron para evitar el colapso del sistema pero, sin embargo, dejaron profundamente politizado el sector bancario.

Informe Banana Skins Banking 2010 elaborado por PricewaterhouseCoopers y CSFI (City of London Think Thank)El temor de posibles interferencias políticas es una amenaza nueva para el sector, ya que en ninguna de las 15 ediciones del informe había aparecido. La inquietud en relación a la politización del sistema bancario se concentra en tres aspectos distintos. El primero de ellos es el riesgo moral de los rescates bancarios, las entidades financieras saben que ya no pueden fallar, lo que distorsiona, influye y cambia sus decisiones operativas y sus comportamientos. Los bancos también recelan de la politización del crédito. Después de haber rescatado a los bancos, los gobiernos les exigen que, en el actual contexto de recesión, mantengan los préstamos en contra de su criterio. Por último, queda la incógnita de saber cómo podrán los gobiernos retirar su apoyo sin alterar el sistema ni poner en peligro la recuperación.

La encuesta, igual que el año anterior, sitúa el riesgo crediticio como la segunda mayor amenaza del mercado. Los entrevistados temen que las entidades todavía puedan mantener activos tóxicos y piensan que, como el problema del crédito siempre tarda en recuperarse, todavía podría aumentar. El mercado inmobiliario –tanto el comercial como el doméstico– y el crédito en el consumo -las tarjetas de crédito y los préstamos para la compra de automóviles- preocupan especialmente.

La tercera principal amenaza sube desde la octava del informe de 2009, es la nueva regulación propuesta tras el estallido de la crisis. Esta debilitará al sector en lugar de fortalecerlo y protegerlo de futuras recesiones. Muchos encuestados afirmaron que una excesiva regulación podría terminar dañando, no sólo a los bancos, sino a la economía en general.

El estudio revela que los ejecutivos de la banca, los analistas o expertos y los reguladores coinciden en que las interferencias políticas serán las mayores amenazas del sector, pero difieren en los detalles: los primeros creen que los gobiernos presionan al sector a la hora de tomar decisiones –por ejemplo, mantener los préstamos en un contexto de crisis-, mientras que los últimos muestran su preocupación en cómo los gobiernos podrán retirarán su apoyo sin alterar la estabilidad del sistema.

Por áreas geográficas, tanto América del Norte como Europa y Asia-Pacífico hay un consenso generalizado respecto a las principales amenazas para el sector. El informe también recoge las opiniones de los expertos sobre la capacidad que le presumen a los bancos para manejar estos riesgos y resulta evidente que la mayoría son pesimistas al respecto. De hecho, solamente el 9% de los encuestados se reconoce preparado para afrontar las amenazas que se ciernen sobre el sector.