La Fundación de PwC y la Fundación ATRESMEDIA impulsan el estudio ‘Los empleos del futuro en el sector audiovisual’

La Fundación de PwC y la Fundación ATRESMEDIA han presentado esta mañana ‘Los empleos del futuro en el sector audiovisual’, un estudio de gran relevancia para los profesionales del sector que da claves para entender la evolución que experimentarán los empleos e identificar qué capacidades y habilidades serán las más demandadas los próximos años.

Madrid, 6 de abril. La Fundación de PwC y la Fundación ATRESMEDIA han presentado esta mañana el estudio ‘Los empleos del futuro en el sector audiovisual’. De gran relevancia para la formación de los profesionales actuales y futuros del sector, su principal objetivo es identificar los nuevos tipos de empleos que se generarán en los próximos años y las capacidades y habilidades que se van a necesitar.

¿Cómo evolucionarán los empleos actuales, qué puestos desaparecerán y cuáles se crearán? ¿Qué conocimientos se valorarán más? ¿En qué ámbitos se desarrollarán nuevos tipos de empleo y cuáles serán? ¿Existen actualmente los perfiles que se demandarán en el futuro? Estas son algunas de las cuestiones que representantes de ambas entidades, así como profesionales de diferentes empresas del sector audiovisual han analizado hoy durante un acto que ha moderado la periodista de informativos de Antena 3, Esther Vaquero. 

El presidente de la Fundación de PwC, Jesús Díaz de la Hoz, ha destacado que una de sus líneas estratégicas es “impulsar la empleabilidad, con especial foco en el colectivo juvenil”, por este motivo ha sido “un orgullo” participar en este estudio para analizar el empleo del futuro y ha recordado que la misión de la entidad es “poner las capacidades de nuestros profesionales al servicio de los retos de la sociedad y actuar como catalizador del cambio”.

Por su parte, la directora de la Fundación ATRESMEDIA, Carmen Bieger, ha señalado su preocupación por las tasas actuales de desempleo juvenil. “Aspiramos a ser parte de su solución, por eso este estudio cobra especial relevancia al convertirse en una herramienta sólida con la que diseñar  proyectos formativos y de inserción laboral”.

El gerente del sector de Entretenimiento y Medios de PwC, Jorge Planes, ha presentado las principales conclusiones del estudio. En el debate posterior han participado Jaume Gurt, director de Organización y Desarrollo de Personas en Schibsted Spain; Luis Martín, CEO de Barrabes.biz, y Pedro Clavería, Co-founder y Managing Director en Cuponation España, Italia y México.

Objetivos del estudio

El estudio, impulsado por la Fundación de PwC y la Fundación ATRESMEDIA, se ha realizado a partir de una encuesta desarrollada entre enero y marzo de 2016, en la que han colaborado más de 100 directivos de recursos humanos, así como numerosos expertos de las empresas más relevantes del panorama audiovisual español. Asimismo, se han llevado a cabo tres Focus Group con profesionales del sector y del ámbito académico y de empleabilidad. Otra de las fuentes utilizadas ha sido un análisis de la información del mercado.

Los datos recogidos destacan que los ámbitos laborales con mayor crecimiento de empleo serán: animación y 3D, videojuegos, redes de contenido y comercialización y multimedia. Los soportes tradicionales (prensa, publicidad exterior, agencia de noticias) serán los que presentan mayor riesgo de decrecimiento en número de empleos. También revela que se va a utilizar más contenido audiovisual, lo que provocará que el sector crezca, sin embargo, hay una tendencia hacia el menor empleo y mayor trabajo.

Respecto a las profesiones que generarán más empleo, tendrán alto  crecimiento las profesiones relacionadas con la creación de contenidos, programación y desarrollo IT. Por el contrario, las que menos empleo generarán serán las que poseen un componente manual (cámara, decoración, estilismo), que serán más fácilmente sustituibles por la tecnología.  Las nuevas profesiones se concentrarán en ámbitos como Big Data, ciberseguridad, cloud computing, desarrollo de aplicaciones y redes MCN (agregación de contenidos). Estas profesiones, junto con la inteligencia robótica o la realidad virtual, iniciarán una etapa de consolidación en los próximos años, lo que les llevará a generar mayor número de empleos.  

En cuanto al tipo de perfil necesario, se demandarán perfiles más especialistas que generalistas. Además, se esperará de ellos que sean polivalentes y que estén en reciclaje continuo. Los conocimientos  generalistas serán principalmente los relacionados con el ámbito tecnológico, aunque también destacarán conocimientos de marketing y publicidad o matemáticas.

Para los empleados del futuro será clave adquirir, además de conocimientos, capacidades técnicas, como el multilingüismo o la adaptación del modelo de negocio a la transformación digital, y desarrollar habilidades personales, como capacidad de innovación, trabajo en equipo, flexibilidad, liderazgo y gestión de personas, entre otras.

Asimismo, los empleadores también deberán desarrollar habilidades y capacidades para obtener el máximo rendimiento de los empleados de los próximos años. Así, necesitarán potenciar las habilidades relacionadas con la empatía, la capacidad de comprensión y flexibilidad para poder retener el talento. Por su parte, los empleados del futuro deberán ser flexibles frentes a los cambios, y requerirán una actitud proactiva en formación y en la búsqueda de proyectos profesionales.

El principal entorno del desarrollo de las habilidades personales será el familiar y escolar; para los conocimientos técnicos serán las universidades,  las empresas y los centros de Formación Profesional. Precisamente, la FP con sus numerosos y variados ciclos formativos, se posiciona como uno de los ámbitos educativos con mayor capacidad para cubrir la demanda formativa que requerirán los empleos del futuro.

De las conclusiones del estudio también se desprende que los empleos del futuro serán una oportunidad para mejorar la integración laboral de las personas con discapacidad. Así, el desarrollo tecnológico abrirá la puerta del mercado de trabajo a las personas con discapacidad facilitándoles su formación y proporcionándoles mayores oportunidades. Y, además de mejorar su imagen y materializar principios de inclusión, solidaridad y diversidad, las compañías se beneficiarán por los valores que aportan y que están muy relacionados con las nuevas necesidades de los empleos del futuro, como la positividad o la capacidad de superación.