El autoconsumo tendrá un impacto limitado de 102 millones de euros en los consumidores eléctricos

Según el estudio, el Real Decreto RD 900/2015 propiciará un desarrollo controlado del autoconsumo con una penetración de hasta 4GW y un sobrecoste moderado de 102 millones para el resto de los consumidores eléctricos

Madrid, 20 de octubre de 2015. El Real Decreto de autoconsumo aprobado este mes, va a permitir un desarrollo gradual y controlado de la industria de instalaciones y servicios fotovoltaicos y propiciará un aumento de hasta 4GW de potencia instalada asociada, principalmente, a pequeños consumidores. Esta penetración tendrá un impacto moderado sobre el resto de los consumidores que habrán de asumir en la factura eléctrica el pago de los 102 millones de euros que se ahorrarán los autoconsumidores. Esta es una de las conclusiones del estudio de PwC El Autoconsumo en España: segmentos residencial y comercial, que analiza cuáles son los efectos de incorporar el autoconsumo al sistema eléctrico español y las condiciones más eficientes para que sea compatible y beneficioso para el conjunto de ciudadanos.

Este estudio ha sido desarrollado a lo largo de los dos últimos meses con información relativa al mercado internacional y al español, e incorpora ya en sus simulaciones las implicaciones de las condiciones concretas para el autoconsumo establecidas por el Real Decreto aprobado el pasado 9 de octubre. Además, se han simulado distintas variaciones regulatorias para ver las consecuencias sobre potencia instalada y costes que tendrían para el sistema y los consumidores.

Según establece el estudio, el potencial impacto económico del autoconsumo para el conjunto del sistema y para los consumidores españoles ha sido amortiguado por el Real Decreto aprobado por el Gobierno al incluir cargos transitorios (uno fijo y otro sobre la energía autoconsumida) a las instalaciones de más de 10kW, de los que quedan exentos los pequeños consumidores por debajo de ese umbral. Con la regulación que ha visto la luz la penetración previsible del autoconsumo alcanzará los 4GW de potencia instalada. El estudio considera que si no se estableciera una contribución de los autoconsumidores a los costes del sistema, la penetración ascendería a los 16,8GW, es decir, multiplicaría por cuatro la previsible con la normativa actual. Esto aumentaría considerablemente el impacto económico para los consumidores de energía tradicionales, que habrían de afrontar el pago de  491 millones de euros adicionales en su factura de la luz.

El informe también revela que otros posibles esquemas regulatorios con incentivos adicionales, como retribuir el excedente de energía producida por el autoconsumidor con una prima adicional al precio de mercado, podrían generar una importante burbuja. La simulación realizada en el estudio muestra que, en el supuesto de que se estableciera una prima del 30% (unos 15 €/MWh con los precios actuales), la penetración del autoconsumo se multiplicaría prácticamente por 10 hasta alcanzar los 39 GW, con un sobrecoste vinculado a los peajes que dejarían de pagar los autoconsumidores de 1.126 millones de euros y un sobrecoste adicional de 108 millones de euros asociados a las primas. En total 1.234 millones de euros que pasarían a la factura eléctrica del resto de los consumidores.

El autoconsumo en el mundo

Según las proyecciones, la capacidad de renovables va a incrementarse en el mundo en 1.000 GW durante la próxima década y, además, la energía solar será fundamental para alcanzar las cifras planteadas por la Agencia Internacional de la Energía. Uno de los esquemas de generación solar fotovoltaica que desempeñará un papel relevante en este desarrollo fotovoltaico es el autoconsumo.

Los costes de una instalación residencial fotovoltaica han caído notablemente en los últimos 10 años, sin embargo, son un 70% superiores a los de una instalación a gran escala. A pesar de que esta realidad de costes sugeriría un desarrollo exclusivo de fotovoltaica a gran escala, el incremento de los precios de la electricidad en múltiples mercados está haciendo que el autoconsumo se convierta en una solución atractiva para favorecer el ahorro de los consumidores. De hecho, en entornos aislados o poco electrificados es la solución más eficiente para el abastecimiento de energía.

Una regulación diversa y en evolución

Aunque hay consenso entre diversos organismos como la Agencia Internacional de la Energía y la Comisión Europea a la hora de recomendar que los autoconsumidores conectados al sistema paguen proporcionalmente los costes de la red que utilizan, lo cierto es que la regulación existente en el mundo es todavía  dispar como constata el estudio.

En él se refleja que la regulación del autoconsumo en el mundo se encuentra en una fase temprana pero ya hay diversos países que han definido una regulación específica para el autoconsumo. Por ejemplo, Portugal combina la remuneración de la venta de energía generada con un esquema de contribución al coste del sistema eléctrico. Los esquemas de contribución al coste del sistema eléctrico se producen en los países con mayor recorrido en la implantación de las renovables, que cuentan con penetraciones superiores al 15% (por ejemplo Alemania, Italia o España). Otro ejemplo que ilustra la diversidad de esquemas regulatorios posibles es México, que aplica un esquema de balance neto (se agrega toda la energía generada y se resta toda la consumida durante un periodo de tiempo y si el saldo es positivo se remunera el excedente a un precio establecido). Además, algunos países como Reino Unido están reduciendo los incentivos al autoconsumo para ajustar los costes del sistema una vez que la penetración ha aumentado.

Según apunta Óscar Barrero Gil, director del grupo de Energía del área de Consultoría de PwC, “la regulación debe adaptarse a los condicionantes específicos de cada sistema eléctrico y generar un entorno regulatorio sólido para el desarrollo controlado del autoconsumo. No existe todavía una solución definitiva o ideal. El hecho de que existan distintos enfoques en el mundo y que en algunos países se estén planteando ya reformas sobre los esquemas inicialmente aplicados, evidencia que el autoconsumo es un asunto en un estado temprano de debate”.

Beneficios e inconvenientes del autoconsumo

La reducción de emisiones de gases de efecto invernadero o de la dependencia energética del exterior son algunos beneficios que han llevado a que en la última década se favoreciese el desarrollo del autoconsumo, pese a la menor madurez de las tecnologías renovables, a través de mecanismos que primaban la inversión.

Para el autoconsumidor que sigue conectado a la red, el autoconsumo le ofrece una menor dependencia del sistema y una reducción del gasto energético, al no tener que pagar por la energía autoconsumida. La contrapartida, obviamente, es la inversión inicial necesaria. Los sistemas eléctricos también se pueden beneficiar del autoconsumo que puede llegar a reducir las pérdidas de energía en la red y, dependiendo de los patrones de consumo de cada región, disminuir la demanda punta.

En cuanto a sus inconvenientes, cabe destacar que  para el consumidor tradicional, la factura de la luz se verá aumentada ya que los costes del sistema son fijos y en la medida en que los autoconsumidores no hagan frente a parte de ellos, estos tendrán que ser asumidos por el resto de los consumidores. Por otro lado, con una penetración alta del autoconsumo en el sistema, pueden producirse efectos adversos como como incrementos puntuales de tensión, siempre subsanables, pero que normalmente conllevan una necesidad de refuerzo en la red. Además, puede llegar a reducirse la demanda mínima del sistema, lo que podría reducir la capacidad de respuesta del sistema para atender las puntas de demanda máxima.

Para más información

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