Más de la mitad de las empresas españolas fueron víctimas de algún delito económico en los últimos dos años

  • Los delitos económicos y los fraudes en empresas crecieron un 7,6% en España durante los últimos dos años

  • Por tipo de delito, la apropiación indebida de activos fue el fraude más repetido en las empresas españolas

Madrid, mayo de 2014. Más de la mitad (50,6%) de las empresas en España, 13,9 puntos más que la media mundial y 16,1 puntos más que la europea, fue víctima de algún fraude o delito económico en los dos últimos años. Estas cifras suponen un incremento de un 7,6% en comparación con la anterior edición de la encuesta. Así se desprende de la Encuesta Mundial sobre fraude y delito económico 2014, que PwC elabora cada dos años a partir de más de 5.000 entrevistas a altos ejecutivos de empresas de 99 países, entre los que incluye España. Por tipo de delito, la apropiación indebida de activos (75%); el soborno y la corrupción (25,4%); y la manipulación contable (19,2%) fueron los principales fraudes de las empresas en nuestro país.

Por lo que se refiere al perfil del defraudador español, a diferencia de los datos mundiales (56%), el 75% de los fraudes los llevan a cabo los propios empleados de las compañías.

Entre los defraudadores internos destaca que el 44,4% son miembros de la alta dirección y un 22,2%, mandos intermedios. El estudio asegura que son los hombres con edades comprendidas en los 41 y los 50 años los que más delitos comenten, así lo cree el 75% de encuestados en España. Asimismo, en un 47,2% de los casos, el defraudador en nacional lleva en la empresa más de 10 años.

Los encuestados también cuantifican el impacto financiero que pueden ocasionar los fraudes o delitos económicos. El 40% de las empresas mundiales cree haber perdido entre 75.000 euros y 4 millones de euros, y un 25% más de 4 millones de euros.

Durante los últimos años, Internet y el ecosistema digital ha provocado la proliferación de delitos informáticos, también conocidos con el nombre de cibercrimen o ciberdelito. Pese a que existe una mayor sensibilización -la percepción del riesgo de ciberdelitos ha caído cuatro puntos porcentuales-, los delitos de esta tipología se incrementaron, y el 12,5% de las empresas afirma haber sido víctima de un ciberdelito, un 5% más que en la última encuesta.

En relación con los principales delitos económicos que más crecerán en los próximos dos años, las empresas españolas destacan la apropiación indebida de activos con un 44,3%, seguido del abuso de información privilegiada con un 30,4% y la manipulación contable con un 24,1%.

La prevención, principal arma contra el delito económico

El estudio dedica un capítulo al análisis de las principales fórmulas de detección utilizadas por las empresas. A nivel mundial, el método más utilizado es el análisis de transacciones sospechosas (16,3%); mientras que en el caso español, es el análisis de datos (19,4%). Según el documento, la prevención es la mejor arma de lucha contra los delitos económicos, ya que el 72% de los fraudes se cometen porque existe la posibilidad u oportunidad de hacerlo. Es decir, si la organización fuera capaz de limitar la oportunidad, podría detectarse antes de su comisión. Y es precisamente en esa línea en la que organismos reguladores y las propias organizaciones se están concentrando. Así, el 41% de las empresas españolas encuestadas afirma tener implantado un modelo de prevención y detección de riesgos en 2013, frente al 30,6% de la encuesta anterior.

Finalmente, el informe también apunta que los canales de denuncias -tanto externos como internos- constituyen una iniciativa muy eficaz para implantar estrategias de prevención en las empresas. Estos canales permiten a empleados, clientes y proveedores denunciar o comunicar comportamientos o situaciones poco éticos y, por lo tanto, identificar y detectar posibles fraudes. En España, el 22,6% de los fraudes se detectan a través de esto canales de denuncias, un porcentaje muy similar a la media europea (21,2%) y global (23,3%).

 

Javier López Andreo, socio responsable de Forensic de PwCPara Javier López Andreo, socio responsable de Forensic de PwC, "al igual que ocurre con los peores virus, el delito económico persiste, a pesar de los esfuerzos e iniciativas puestos en marcha para combatirlo. Ninguna empresa del mundo, independientemente de su tamaño, es inmune a los efectos del fraude u otros delitos económicos, puesto que este tipo de delitos han sabido adaptarse y seguir el ritmo a las últimas tendencias globales, como nuestra dependencia de la tecnología o la expansión de las economías emergentes."

 
 

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  • Contacto: Marina Chasco - Prensa PwC