Madrid, 30 de marzo de 2011. Triplicar la cuota de mercado del transporte de mercancías por ferrocarril en España podría ahorrar entre 233 y 323 millones de euros al año sólo en costes externos -ruido, contaminación, accidentalidad, entre otros-. Si sumáramos, además, los ahorros derivados de un menor consumo de energía primaria esta cantidad sería sensiblemente mayor, según el informe Tomando la Vía hacia un Transporte de Mercancías Inteligente, elaborado por PwC. El estudio parte del objetivo del Gobierno de incrementar el peso del transporte de mercancías por tren en España, del 2,8% actual hasta unos niveles de entre el 8% y el 10% del total en 2020, y plantea dos escenarios de máximos y mínimos. En cada uno de ellos, hace una estimación de los ahorros que supondría para nuestro país en consumo de energía primaria, en costes externos, en emisiones de CO2 y en contaminación local –ver cuadro-.
Los datos son concluyentes: aumentar la cuota del transporte de mercancías por ferrocarril en España nos ahorraría el equivalente al consumo energético anual de más de 460.000 hogares (484,6 ktep/año); evitaría al sector incurrir en costes externos por valor de más de 233 millones de euros al año; reduciría las emisiones de CO2 en una proporción equivalentes a 1,1 millones de hogares al año (1,3 millones de toneladas); y evitaría que emitiéramos a la atmósfera cantidades de partículas similares a las de 360.00 coches al año (262 Tm PM/año).
En 2010, el ferrocarril por mercancías movió en España 7.400 millones de toneladas-kilómetro. Si queremos cumplir con los objetivos del Plan Impulso, los operadores del sector deberían ser capaces de aumentar su producción entre 23.400 y 32.400 millones de toneladas-kilómetro en el horizonte del año 2020. En términos de tráfico, estaríamos hablando de pasar de una circulación de 300 trenes diarios a entre 1.448 y 1.960 trenes por día, dependiendo de los escenarios.
El informe -elaborado por el Grupo de Transportes de PwC y que ha sido presentado esta mañana a la administración y a las empresas e instituciones del sector-, no se limita a hacer una estimación de impacto. El documento analiza las características del mercado de mercancías en España y concluye que, por su potencial de desarrollo, los primeros pasos deben darse en el segmento de carga de contenedores, más conocido como mercado intermodal. En este sentido, el estudio apuesta por "una red sencilla, con un reducido número de destinos regulares que aproveche la capacidad liberada por la alta velocidad", explica Ignacio Rel, socio de PwC. Un red centrada en distancias superiores a 350-400 kilómetros, que integre las geografías donde concentran la mayor parte de la actividad y que conecte Barcelona, Valencia, Vitoria, Bilbao, Madrid, Málaga, Sevilla y Algeciras -ver gráfico-. Esta estructura contaría con una serie de ventajas adicionales como son:
Colaborar con otros tipos de transporte
El estudio considera que el crecimiento del transporte por ferrocarril no puede plantearse de forma aislada y necesita, por tanto, desarrollarse de forma combinada con otros modos de transporte como el marítimo y el aéreo pero, sobre todo, con la carretera. Para esto es imprescindible:
En el caso concreto del transporte por carretera el estudio considera capital trabajar en:
Para Ignacio Rel, socio del Grupo de Transportes de PwC, "el transporte de mercancías por ferrocarril es una actividad clave que debe contribuir significativamente al desarrollo de una economía eficiente y baja en carbono. Para ello es necesario aprovechar sus fortalezas principales como son una mayor eficiencia en el consumo de energía, la reducción de costes externos, la mejora de las emisiones de CO2 y la disminución de la contaminación local”.Finalmente, el estudio pone sobre la mesa los 22 pasos que deben acometer los distintos actores involucrados: Administración Pública, Operadores de Infraestructuras, Operadores Ferroviarios de Mercancías, Operadores Logísticos y de transporte.
"Tomando la Vía hacia un Transporte de Mercancías Inteligente". El estudio analiza cómo incrementar el peso del transporte de mercancías por tren en España y plantea dos escenarios de máximos y mínimos. En cada uno de ellos, hace una estimación de los ahorros que supondría para nuestro país en consumo de energía primaria, en costes externos, en emisiones de CO2 y en contaminación local.
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