Barcelona, 14 de abril de 2011. “La demanda de energía eléctrica se va a duplicar de aquí al 2030 y el mayor crecimiento vendrá de las nuevas economías”, ha afirmado Julio Rodríguez, vicepresidente ejecutivo de SCHNEIDER ELECTRIC para Europa, Oriente Medio, África y Sudamérica, en su intervención en los Desayunos de Trabajo de PwC y La Vanguardia, celebrado esta mañana en Barcelona.

En este sentido, Rodríguez ha afirmado que el gran foco estará en las ciudades, “hoy el 30% de la población mundial es urbana pero ese ratio subirá el 60% en el 2030. Vamos a tener grandes metrópolis y van a surgir necesidades de soluciones específicas para cubrir las demandas de eficiencia energética de ese nuevo modelo".
Ello supone un reto en términos de sostenibilidad: si queremos evitar que la tierra se caliente más de dos grados que es límite que ponen los expertos para el calentamiento global, es imprescindible reducir las emisiones de carbono. "El dilema de la energía es que la demanda energética se multiplicará por 2 de aquí al 2030, mientras que necesitamos reducir a la mitad las emisiones de carbono". Cómo hacer compatible las mayores necesidades de energía en nuestro planeta con la necesidad de reducir las emisiones es el eje de acción de compañías como SCHNEIDER ELECTRIC, dedicadas a la búsqueda de la eficiencia energética y del ahorro.
Al frente de más de 100.000 empleados en más de 100 países, Julio Rodríguez ve las cosas desde una visión planetaria, pero con una clara apuesta por nuestro país y más concretamente por Barcelona, donde tiene instalado el cuartel general para dirigir todo el negocio en Europa, Oriente Medio, África y Sudámerica. "Nuestro equipo de profesionales es como una pequeña ONU, de muchas nacionalidades", explica.
SCHNEIDER ELECTRIC no está ni en la parte de la generación ni en la parte del consumo, sino en el medio, en la obtención de la eficiencia en la demanda, que es donde están los ahorros y la sostenibilidad. "Hoy en día la gran ventaja que tenemos es la tecnología que nos permite monitorizar los sistemas y consolidar las mejoras. Tengamos en cuenta que de cada 3 unidades de energía primaria (por ej. carbón) obtenemos tan sólo 1 de energía útil, todo lo demás se pierde en el camino. Pero claro, las emisiones de carbono están relacionadas con esas 3 unidades, de ahí la importancia de maximizar el rendimiento de la energía útil."
No en vano, la eficiencia energética es ya un motor económico en muchos países: 1) el "estímulo verde" supuso en 2010 más de 250 B$US, altos costes de inversiones en generación, el compromiso europeo de "3x20" en 2020 y nuevas normas en todo el mundo "Green Buildings". 2) con cada vez mejor retorno sobre la inversión y 3) una sociedad también por su parte mucho más concienciada (mil millones de personas participaron en el "Earth hour".
De ahí que la política energética de un país ha de quedar al margen de coyunturas, es un tema de largo plazo: decidir cuánto queremos estar expuestos al petróleo en los próximos 20 años y qué políticas deseo emplear para ello. En esta línea, Rodríguez hace algunas peticiones al Gobierno:
Julio Rodríguez aborda el concepto de "Smart Grid" o redes inteligentes para explicar cómo se puede optimizar el parque instalado, gestionar los picos y mejorar la eficiencia.
Conclusiones:
Julio Rodríguez ha concluido afirmando que nuestras empresas han de salir más fuera, incluso más allá de Europa y entrar en las nuevas economías que será la parte grande de la tarta a medio plazo. Para ello hay que subsanar el actual problema de inyección de liquidez en el mercado, falta financiación para las buenas ideas y eso condiciona la generación de empleo en nuestras empresas.
Para más información