
Madrid, 7 de junio de 2011. En el 2050, el valor de los activos y de la rentabilidad de los bancos nacionales de las principales economías emergentes (China, India, Brasil, Rusia, México, Indonesia y Turquía) superará en un 50% a los países de G-7, según el informe La Banca en el 2050, elaborado por PwC. El estudio hace una proyección sobre la evolución del sector bancario en las mayores economías del mundo -incluye España- durante los próximos 40 años. La banca china alcanzará a la estadounidense en 2023 y, siete años más tarde, la habrá superado ampliamente con activos por valor de más de 31 billones de dólares -ver cuadro-. En 2030, además de China, India (4) y Brasil (9) entrarán en el top ten de la banca mundial y, en 2050, se unirán además, Rusia (5) y México (9), mientras que países como Reino Unido, Alemania o Francia desaparecerán, entonces, de los cinco primeros puestos del ranking.
Banca española
La banca española, por su parte, irá perdiendo paulatinamente peso a medida que se globaliza la economía y que ganan tamaño las potencias emergentes. Si en 2009 la banca española ocupaba la séptima posición, con un valor de sus activos de 3,27 billones de dólares; en 2030 el estudio estima que se desplazará hasta el décimo lugar, con 3,75 billones de dólares y, en 2050, hasta la posición número catorce, con 4,99 billones de dólares en activos. Dicho de otra forma, si en 2009 se calcula que la banca española tenía el 4,8% de los activos bancarios de las principales economías del planeta; en 2050 este porcentaje descenderá hasta el 1,6%.

El informe deja a las claras cómo la crisis internacional ha contribuido a estrechar más rápidamente las diferencias entre los sectores bancarios de las economías emergentes y las desarrolladas. Por ejemplo -ver cuadro-, en 2007 las estimaciones de PwC apuntaban a que la banca del E-7 alcanzaría el tamaño de la del G-7 en 2046. Sin embargo, tras la crisis, esta previsión se ha adelantado diez años. O que el sector en China igualaría a la banca de Estados Unidos en 2043, una estimación que se adelanta veinte años. Además, el análisis de PwC considera que los bancos de los países desarrollados necesitan acceder a las poblaciones de los países emergentes con bajos niveles de bancarización.
El estudio también hace una proyección de la rentabilidad potencial de la banca en proporción al valor de sus activos -Net Interest Margin (NIM)-, y concluye que los países del G-7 aguantarán el envite hasta el año 2030 pero, en el 2050, los bancos del E-7 tendrán unos beneficios conjuntos un 50% superiores a los de las economías más desarrolladas.
La Banca en 2050 expone, además, las principales tendencias e incertidumbres que marcarán la evolución del sector en los próximos años. Estas se pueden resumir en:
Todos estos factores tendrán un impacto directo en la forma en la que los bancos se estructura, realizan sus operaciones y prestan sus servicios.
|
|
|
|
|
Para más información