Los presidentes y consejeros delegados de todo el mundo se muestran optimistas, aunque cautelosos, sobre la inminente salida de la crisis. El 65% afirma que sus países ya se están recuperando de la recesión o lo harán en el corto plazo, antes de finales de 2010. Sin embargo, los CEOs españoles se sitúan en una posición sensiblemente más pesimista: el 76% cree que la recuperación en nuestro país no vendrá antes de 2011 y ninguno confía en que se esté produciendo o vaya a hacerlo en los próximos seis meses. Esta es la principal conclusión de la Encuesta Mundial de CEOs, que desde hace trece años elabora PricewaterhouseCoopers, y que fue presentada ayer en el World Economic Forum de Davos. Las opiniones, no obstante, varían en función de los países encuestados. Mientras que las nuevas potencias emergentes del BRIC, con China a la cabeza, expresan un mayor nivel de optimismo -, éste va decreciendo progresivamente entre los líderes empresariales americanos, europeos y, sobre todo, españoles.
La encuesta refleja un incremento en el nivel de confianza en el corto plazo de los CEOs de todo el mundo, que aumenta en diez puntos respecto al año pasado, hasta alcanzar el 31% los que se muestran “muy confiados”. De nuevo, los CEOs españoles se declaran menos seguros en el futuro próximo y sólo el 23% de los encuestados se muestra “muy confiado”. Si miramos al medio-largo plazo, el repunte de la confianza se iguala tanto a nivel español como global: un 50% afirma tener mucha confianza en las perspectivas de crecimiento en un horizonte de tres años.
Las empresas de todo el mundo van a continuar reduciendo sus plantillas en 2010, aunque en menor medida que en los últimos doce meses. El 48% de los líderes empresariales del mundo afirma haber recortado personal durante el año pasado –el 64% en el caso de los españoles-. En este ámbito, los directivos españoles son también menos optimistas: el 44% prevé continuar con reducciones de plantilla en los próximos doce meses, frente al 25% a nivel global. Es significativo que sólo un 8% de los altos directivos españoles espera aumentar personal en comparación con el 39% de los CEOs mundiales y de Europa Occidental.
Los altos directivos españoles muestran un mayor grado de preocupación que sus colegas internacionales sobre los riesgos que amenazan sus perspectivas de crecimiento, con un índice de ansiedad del 40,1%, ligeramente por encima de la media mundial -38,9%- y muy por encima de la de los empresarios europeos -33,7%-.
Las cinco amenazas que más preocupan a los altos directivos a nivel mundial y en España coinciden y son, por este orden, la prolongación de la recesión mundial, la falta de estabilidad de los mercados de capital, la competencia de bajo coste, el exceso de regulación y el coste de la energía.
El informe, que se elabora a partir de la opinión de 1.198 CEOs en 52 países de todo el mundo -81 españoles-, revela que las estrategias de los empresarios para competir en el entorno actual se han centrado, principalmente, en la mejora de la eficiencia operativa a través del recorte de costes y en la externalización de procesos. Para los próximos doce meses el panorama no variará mucho. Cabe reseñar, sin embargo, que el 46% de los CEOs mundiales prevé, además, realizar alianzas empresariales por sólo el 34% de los líderes españoles.
Pero, ¿cómo piensan los máximos ejecutivos financiar el crecimiento en un entorno generalizado de restricción del crédito? El 86% de los CEOs mundiales prevé financiar el crecimiento mediante el flujo de caja que pueda generar su compañía, un porcentaje que baja hasta 75% entre los CEOs españoles. La confianza en los préstamos bancarios como segunda fuente de financiación para soportar el crecimiento es menos considerada en el contexto español -28%- que en el internacional-40%-.
Los CEOs coinciden en que se está produciendo un cambio de comportamiento de los consumidores y que deben de acercarse a ellos, especialmente en los sectores de Medios de Comunicación, Ocio y Entretenimiento y Tecnología. Así lo asegura el 80% de los CEOs mundiales encuestados. En España, el 73% de los directivos estima que el papel de los consumidores será mucho más activo en el desarrollo de productos y servicios y 69% afirma que éstos harán más énfasis en las prácticas sociales y medioambientales de las empresas.
Los líderes empresariales españoles están de acuerdo en un 95% en la necesidad de cambiar el modelo económico de nuestro país hacia un nuevo patrón de crecimiento inteligente y sostenible. Para la puesta en marcha de este nuevo modelo, según los CEOs españoles, son fundamentales las reformas estructurales en materia educativa (71%), laboral (71%), así como el fomento de la innovación (63%), y de la internacionalización (50%). En este nuevo contexto, el 45% de los CEOs españoles considera fundamental que la energía nuclear tenga su espacio, así como medidas de impulso a la nueva economía verde.