Somos transparentes

Excelencia

PwC es, por sus propias características, una organización compleja. Pero creemos que eso no debe ser obstáculo, sino acicate, para aplicar los principios de claridad y transparencia. Queremos ser transparentes y explicar nuestra estructura, nuestros valores, nuestra manera de trabajar y nuestro control de calidad interno. El objetivo es generar confianza y credibilidad entre nuestros grupos de interés y asegurar la excelencia en la prestación de servicios profesionales.

Somos transparentes

Nuestra independencia

La independencia es un factor clave en nuestra manera de pensar y de actuar, porque es la primera garantía de la objetividad y del espíritu crítico que caracterizan nuestra cultura corporativa. Hoy más que nunca, inmersos todavía en una crisis económica cuya salida solo se atisba, somos conscientes de la importancia de que nuestros servicios cumplan escrupulosamente con la normativa vigente que regula los aspectos de independencia.

Las firmas de PwC refuerzan esta filosofía de trabajo a través de una mezcla de acciones, que incluyen gestionar la normativa y políticas de independencia desde la alta dirección, realizar formación continua y reforzar el cumplimiento estricto de los requisitos sobre la materia.

Otro elemento fundamental de la cultura de PwC es la existencia de unos principios comunes para la remuneración de los socios, basados en el desempeño y calidad del trabajo desarrollado. Estos criterios establecen que las firmas deben retribuir a los socios en base a tres elementos principales: los objetivos marcados anualmente, rol desempeñado por su antigüedad y responsabilidades y calidad del trabajo realizado evidenciado en la ausencia de incidencias de carácter técnico y de calidad.

La estructura de este esquema retributivo basado en el rendimiento se adapta al escenario regulatorio del país o área correspondiente, de tal forma que cada firma tiene su propio sistema de compensación para sus socios y para el resto de los profesionales.