Retos sector Energía

View this page in: English

El sector se enfrenta a grandes desafíos en los próximos años. A continuación analizaremos cuáles son y cómo afrontarlos juntos.

Optimización inteligente de las redes energéticas e interacción con clientes

Las redes energéticas inteligentes se sitúan en el epicentro de muchos de los cambios que se están produciendo en el sector energético –la sustitución de la infraestructura más obsoleta, la introducción de energías limpias, los vehículos eléctricos y muchos otros retos del sector–. Todos ellos ofrecen el potencial de reducir significativamente la ineficiencia de las redes energéticas, permitiendo una gestión de la demanda más interactiva, integrando mejor las fuentes de energía distribuidas con la red, cambiando la experiencia del cliente y facilitando nuevos usos de la energía.


Energías más limpias y renovables

Las energías más limpias y las preocupaciones asociadas de regulación de las emisiones y eficiencia energética siguen siendo una de las principales prioridades para muchas de las compañías del sector en todo el mundo. Las empresas están realizando grandes cambios en el mix de combustibles, invirtiendo y desplegando fuentes de energía renovables y más limpias entre las que se incluyen la energía nuclear.


Gestión de fusiones y adquisiciones para crecer

Las operaciones corporativas son sin duda un motor importante para contribuir al crecimiento de las empresas en el sector energético y una vía para adquirir la nueva capacidad, tecnología y habilidades que se necesitan para abordar cuestiones tales como la seguridad del suministro y la generación de fuentes más limpias de energía. Las operaciones corporativas son clave para aquellas empresas que quieren ampliar su presencia internacional y conseguir un adecuado equilibrio en sus carteras. El apetito de los inversores externos en el sector se mantiene con fuerza. La influencia de los inversores internacionales chinos también es importante y crecerá en el futuro.


Gestión con éxito de proyectos de capital e infraestructuras

En el sector energético, las exigencias de los proyectos de capital son inmensas. La Agencia Internacional de la Energía estima que, solo en el sector energético, la inversión acumulada mundial requerida en el periodo 2010-2035 será de 16,6 billones de dólares (según el valor del dólar en 2009)*. La inversión en infraestructuras de redes optimizadas y más inteligentes, en nuevas redes de transmisión para integrar fuentes de energía renovables, en mejores interconectares y en sustituir las infraestructuras más obsoletas son, todas ellas, preocupaciones acuciantes que sin embargo poco tienen que ver con realizar inversiones en nueva capacidad de generación de combustibles fósiles, de energías renovables o de energía nuclear.


Mejora del rendimiento y optimización del día a día

En el entorno actual marcado por unos precios de la energía más elevados, la presión de los distintos grupos de interés sobre las compañías del sector energético para que aporten eficiencia y efectividad operativa es mayor que nunca. El aumento de los costes de producción, la presión que se ejerce sobre las líneas de suministro y la necesidad de invertir en una infraestructura cada vez mayor y más diversificada impone unos costes adicionales significativos a la cadena de valor. Las empresas deben prever que seguirá siendo difícil trasladar los costes a los usuarios finales por lo que la eficiencia interna y el rendimiento serán aún más vitales. Por otro lado, la gestión inteligente de los activos se torna cada vez más importante, especialmente en el contexto de los programas de inversión de capital en un momento en el que resulta necesario construir una gran cantidad de infraestructuras.


Máximo aprovechamiento del entorno regulatorio

Las actividades de las empresas energéticas se ven afectadas por una amplia gama de requisitos regulatorios. Además de los requisitos de información financiera, estas compañías deben responder a los objetivos de política energética, a objetivos de emisiones y de cambio climático, a requisitos de precios y tarifas y a un amplio abanico de obligaciones de servicio mínimo. Además, cuestiones como la regulación de los datos y la seguridad son cada vez más importantes.


Cambiante dinámica del mercado, incluidos los precios de las materias primas, oferta y demanda, y estructuras de costes

El sector energético es un sector maduro pero sigue evolucionando y experimentando cambios importantes en su dinámica de mercado. Caracterizado por los prolongados plazos de ejecución de sus proyectos y los grandes vaivenes de su ciclo de negocio, la actividad requiere una cuidadosa planificación estratégica y unos sólidos planteamientos a largo plazo para conseguir el éxito.


Sostenibilidad, cambio climático y seguridad de suministro

Los gobiernos y consumidores de todo el mundo demandan una mayor seguridad en el suministro energético. En las economías en desarrollo, la energía es sinónimo de crecimiento económico. En las economías desarrolladas, a las empresas energéticas se les insta a que suministren combustibles limpios, fácilmente disponibles y a precios razonables.


Reclutar y retener a una plantilla cualificada

La escasez de mano de obra cualificada sigue siendo, en el caso de las empresas del sector energético, un auténtico desafío en todo el mundo. En algunos países como Estados Unidos, la edad media de los empleados se encuentra cercana a los 50 y casi la mitad de los profesionales del sector llegarán a su edad de jubilación en la próxima década. Las estrategias de reclutamiento y la capacidad para retener a los empleados en el sector cobran por tanto cada vez más importancia.